Unos pequeños cambios en la forma de celebrar las fiestas este año pueden evitar los excesos y los kilos de más en enero. Elige pavo, salmón y frutos secos con cascara (si los tienes que pelar, tardas más y comes menos) y evita salsas, nata y frituras en el menú. En la cena date unos minutos antes de decidir si de verdad quieres repetir, la sensación de saciedad hará más fácil declinar un plato..
Las comidas ricas en azúcar, como los polvorones, turrones y helados hacen que el nivel de glucosa en tu sangre suba de golpe para luego estrellarse a niveles más bajos que lo normal, provocando una sensación primero de hambre y luego de sueño.
Beber alcohol nos relaja y nos hace más sociables, pero los limites son distintos para todos y la línea entre alegre y pesado o incluso agresivo es fina. No existe cura para la resaca, sólo hay un remedio: beber en moderación. El agua es el mejor hidratante para tu cuerpo, por lo que es recomendado beberte un mínimo de medio litro antes de salir y otro antes de acostarte para ayudar a evitar dolor de cabeza el día después, una señal típica de deshidratación provocada por el alcohol. Más agua que bebes, más hidratado, menos efectos secundarios. El alcohol merma tus niveles de vitamina B, lo que puede provocar altibajos emocionales. Asegúrate de comer un bol de cereales con vitamina B el día después de la fiesta.
Los gimnasios suelen estar a tope justo después de Reyes. ¡Adelántate! Empieza antes de las fiestas. Después de una comida copiosa sal a dar un paseo en vez de colapsar en el sofá. Varios estudios han demostrado que el ejercicio aeróbico (caminar a buen ritmo o salir en bici) ayuda a reducir la grasa en sangre y pararla en su camino hacia tu barriga o caderas. Todo con moderación, pasarse podría provocar una indigestión y un corte de digestión, simplemente busca un ritmo al que puedes mantener una conversación sin tener la sensación que te falta aire.
La cena de empresa, las compras de último minuto en tiendas abarrotadas, gastos excesivos, complacer a los familiares. Todas causas de estrés que en algunos casos hasta puede terminar en los juzgados para tramitar un divorcio exprés después de aguantar unas navidades cargadas de tensiones evitables. Todos sabemos que el tío de tu pareja es un pesado, que sus chistes son de mal gusto y que con un par de copas de más es una autentica pesadilla. Pero no es culpa de tu pareja. Busca momentos con tu pareja que no son rodeados de niños, familiares o cenas.
Por Karel Deprez, quiropráctico