Moverse es clave en nuestra salud. Nuestra sociedad moderna, con todos nuestros adelantos tecnológicos, tiene unas enfermedades propias del estilo de vida.

Un ejemplo de esto son las enfermedades cardiovasculares o la diabetes, padecimientos que se sufren en las sociedades avanzadas.

La raíz de muchas de estas patologías las podemos encontrar en problemas relacionados con el movimiento. Puede ser que pasemos demasiado tiempo sentados o que, aunque estemos en movimiento, los patrones realizados sean incorrectos.

Debido a nuestro estilo de vida, estamos perdiendo la capacidad natural de movernos. Muchas de nuestras actividadescotidianas nos dificultan la movilidad. El tipo de zapatos que utilizamos, los trabajos sedentarios que nos tienen en una oficina muchas horas pegados a la silla e incluso el ir al baño sentados, en vez de en cuclillas que es la postmenos dolor de espaldaura natural que favorece la evacuación, son ejemplos de estas actividades. El estrés y el aumento de las hormonas relacionadas con él también tienen influencia en la función del tejido musculoesquelético.

La falta de movimiento provoca problemas en el sistema circulatorio. Los músculos al contraerse ayudan a que la sangre circule de forma apropiada, llevando oxígeno y nutrientes a las células y recogiendo sustancias de desecho y toxinas para eliminarlas del cuerpo.

Si no nos movemos, se dificulta esa recogida de sustancias tóxicas, que se pueden acumular produciendo inflamación y disminución de la capacidad de regeneración celular.

Esto conlleva la aparición de patologías como la artritis, osteoporosis o aumento de la tensión en cuello y mandíbula.

¿Y si me muevo mal?

En realidad, moverse no es garantía de salud. Hay muchas ocasiones en las que realizamos movimientos con patrones incorrectos que pueden causar las mismas o similares patologías que el sedentarismo. Para tener menos dolor debes moverte mejor.

moverse mejor para tener menos dolorHacer ejercicio cuando no hemos conseguido aún tener un correcto alineamiento corporal es perjudicial.

¿La solución? Aprende a moverte bien y, después, muévete a menudo.

Cambiar tu postura es algo simple pero no resulta fácil. Es algo que tenemos profundamente interiorizado y cambiar tantos patrones al mismo tiempo resulta complicado.

¿Qué es el alineamiento corporal?

El alineamiento corporal es el modo en que el cuerpo se orienta en el espacio para optimizar sus capacidades mecánicas.

La musculatura precisa un determinada tensión que permita a las articulaciones moverse de forma adecuada y que los diferentes planos del cuerpo se adaptan a la gravedad.

 ¿Cuál es el ejercicio más adecuado para favorecer el correcto alineamiento corporal?

Hay un ejercicio muy simple, que aporta muchísimos beneficios al cuerpo y que puede ser realizado casi por cualquier personas. Este ejercicio es caminar. Si quieres saber más, en este enlace puedes leer sobre cómo te puede ayudar.

 Algún consejo para el día a día

  • Evita estar sentado. Aunque estés en una oficina, todo el día delante del ordenador, hay posibilidades. Puedes organizar tu escritorio, poniendo en alto la superficie de trabajo, de forma que puedas estar trabajando de pie.
  • Utiliza tu cuerpo para ejercitarte. En vez de estar en el gimnasio haciendo repeticiones de ejercicios que no forman parte de tu movimiento natural, sal a la calle, cuélgate de las ramas de un árbol, haz saltos en el parque. Todo tipo de movimientos durante todo el día. Una hora de gimnasio no compensa diez horas sentado. Utiliza cualquier momento del día para incorporar el movimiento.
  • Practica ejercicios posturales que te ayuden a corregir tu alineamiento corporal. Una vez que tu estructura está en la posición correcta, será más fácil evitar lesiones y tendrás menos dolor.

En esto podemos echarte una mano. Si tienes dudas de si tu cuerpo se encuentra en una posición adecuada, en la consulta podemos hacerte un escáner sin radiación que nos dará una imagen en 3 dimensiones de tu columna, además de enseñarnos cómo es tu pisada.

Artículo de Agote Quiropráctica