Mission Life International.

Queridos amigos,

Gracias por ayudar a la gente de Haití y de la República Dominicana. Acabamos de regresar sanos y salvos de la 76ª edición de la Misión Quiropráctica (www.missionlifeinternational.com). En total han trabajado en la zona 71 quiroprácticos, entre estudiantes y doctores en quiropráctica. Regresamos a la zona, de igual forma que lo hicimos en el año 2010 cuando acudimos a Puerto Príncipe, en Haití, para trabajar ante el que fue considerado el segundo de los peores terremotos de la historia de la humanidad, el huracán Matthew. En esa ocasión, nuestro equipo contaba con 20 traductores que actualmente trabajan en las Naciones Unidas con el objetivo de intervenir en ayudas humanitarias. Muchos niños, que tras el desastre quedaron huérfanos, agradecieron a nuestra entidad el apoyo ofrecido con estas palabras: “Gracias por que de no haber contado con los quiroprácticos, no hubiéramos podido tener comida, cobijo, ropa, familia ni tampoco la educación que tenemos a día de hoy.

Los planes que tenemos para llevar a cabo la “Villa de la Esperanza” están desencadenándose lentamente. Se podría decir que estamos a medio camino para culminar con el proceso de construcción de las habitaciones de los misioneros. La cocina está ya terminada y actualmente estamos construyendo un apartamento de tres habitaciones para invitar a los directivos y que éstos puedan conocer de cerca el proyecto. Nuestra idea es que tanto los dormitorios como el restaurante (que también estamos llevando a cabo) puedan estar finalizados alrededor del mes de abril de 2017, pues para entonces Naciones Unidas sacará a Haití del proyecto. Realizando balance, se podría decir que nos quedan unos 15.000 dólares para finalizar la cocina y el apartamento y alrededor de unos 20.000 dólares para construir los dormitorios de los misioneros. Actualmente alquilamos la casa donde viven los niños. Si pudiéramos seguir con el proyecto nos gustaría construir dormitorios para los niños haitianos, lo cual podría costar unos 25.000 dólares más.

Un buena idea de lo que supone este esfuerzo son las fotografías donde podéis observar el trabajo de las Naciones Unidas tras el huracán Matthew.

El propósito de “Mission Life International” es ayudar a los pobres. Nuestra entidad existe desde marzo del 2010 y el foco de atención, desde el terremoto acontecido en Puerto Príncipe, es nuestro orfanato en Ouanaminthe, Haití, donde vestimos, alimentamos y educamos a 29 niños. Durante el pasado año muchos de nuestros niños pasaron de estar en casa a entrar en el sistema de escolarización. A través de las diferentes donaciones que recibimos podemos pagar los uniformes y materiales de los pequeños. En enero contamos con la idea de trasladarlos a una casa en mejores condiciones con un guarda de seguridad, además de la contratación de una monja para asistirles en las rutinas diarias y en la educación. Uno de nuestros programas secundarios es apoyar la comunidad pastoral del Pastor Prosper. Él es el encargado de ofrecer escolarización religiosa y asesoramiento a alrededor de 40 niños y jóvenes adultos. Desde que ocurrió el terremoto en 2010, hemos tenido que trasladarnos tres veces de lugar. Es muy difícil de describir la emoción en los ojos de nuestros niños cuando adquirimos la tierra para llevar a cabo nuestros proyectos, el pasado mes de septiembre. Ya nunca más tendremos que volver a trasladarnos. Queremos transmitiros lo mucho que valoramos vuestro apoyo y ayuda hacia nuestros niños. La generosidad recibida tendrá sin duda impacto en sus almas. Gracias a ello estamos pudiendo transformar la comunidad de Ounaminthe en muchos aspectos, incluido el económico. Por favor, retransmitid estas líneas a cuanta más gente posible.

http://www.missionlifeinternational.com