La quiropráctica posee un importante nexo de unión con la odontología, dos especialidades complementarias que actuando juntas pueden potenciar la salud global del paciente. Es una de las conclusiones de la presentación del Dr. Alejandro Tovar “La Quiropráctica asociada a la odontología”, durante la I Semana de la Investigación en Quiropráctica, el pasado mes de Mayo en el RCU Escorial María Cristina (Madrid).

Diversos estudios indican una estrecha relación entre la columna vertebral, los músculos, los dientes y la articulación temporomandibular (ATM), a la hora de diagnosticar y tratar determinadas patologías.

La articulación temporomandibular es la articulación móvil que existe entre el hueso temporal y la mandíbula. Son en realidad dos articulaciones, una a cada lado de la cabeza, que actúan de forma sincronizada para permitir a la mandíbula masticar mediante variados movimientos.

Problemas de columna, cefaleas y mareos
Es importante el correcto funcionamiento de la ATM, ya que se pueden producir diferentes trastornos funcionales o patológicos en torno a estos movimientos. La columna vertebral también los sufre. Jean Pierre Meersseman (Coordinador de Salud del club de fútbol AC Milán y fundador de Milan Lab) y su equipo, ha podido demostrar con la Gnatologia (rama que estudia las funciones de la mandíbula para cuidar de su buena mecánica y evitar efectos adversos) y mediante el test muscular de Meersseman, que alteraciones dentales como malposiciones, ausencias y otras patologías, pueden tener una gran influencia en la postura del paciente.

Meersseman describe concretamente con el “Síndrome de Disfunción Postural Descendente de Origen Oclusal” como estos malos movimientos mandibulares se transmiten a la columna, la cadera e incluso a los pies, a través de las cadenas músculares. Esta reacción en cadena altera el centro de gravedad del cuerpo y, aparte de poder afectar a las diversas partes de la estructura corporal, puede desembocar en síntomas como dolor de cabeza, inestabilidad, vértigos o mareos.

La quiropráctico se centra en el diagnóstico, tratamiento y prevención de estos trastornos del sistema neuromusculoesquelético, lo que le convierte en este y otros muchos casos en un valioso colaborador para otros profesionales médicos de cara a conseguir la mejor solución para el paciente.

 

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