¿Por qué tengo que llevar a un hijo sano al quiropráctico?

La salud no puede medirse por cómo nos sentimos, sino más bien por cómo de bien nuestro cuerpo está soportando los factores externos a los que se enfrenta a diario.Estos mismos principios son aplicables a nuestros hijos; la salud de nuestros hijos no es menos importante que la nuestra propia.Tal vez alguno de nosotros reflexionemos sobre las causas de la disfunción nerviosa y cuestionemos la necesidad del cuidado quiropráctico para nuestros hijos. Como padres, tal vez tengamos la suerte de tener unos hijos que gozan de una salud excepcionalmente buena. Al contrario de otros niños, pueden que no hayan tenido asma, problemas de comportamiento o digestivos. Es cierto que la mayoría de niños parecen estar sanos y llenos de energía y es exactamente así como deberán estar, viviendo cada día a su máximo potencial. Ahora más que nunca los padres buscan hábitos saludables en el estilo de vida que favorezcan la salud de nuestros hijos.

Razones por las que los padres llevan a sus hijos a ver a un quiropráctico:

1. Para maximizar el crecimiento/aprendizaje de sus hijos (desarrollo del cerebro y nervios).

2. Para mejorar la salud y bienestar generales de sus hijos.

3. Para fortalecer su sistema inmunológico y reducir la incidencia de enfermedades en general. Los padres nos han contado que sus hijos han mejorado en: 1. Cólicos. 2. Síndrome del colon irritable.

3. Asma, dificultades respiratorias y alergias.

4. Postura espinal.

5. Capacidad de concentración.

6. Trastornos del comportamiento y mayor bienestar emocional.

7. Problemas de orina en la cama y trastornos digestivos.

8. Problemas del sueño.

La salud de tu hijo es tu mayor dote.

 

Por Ana Echeveste, quiropráctica

https://www.echevestequiropractica.com/