La Asociación Española de Quiropráctica (AEQ) responde a la denuncia del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) acerca del uso de la quiropráctica para el tratamiento de esta enfermedad 

Madrid, 25 de noviembre de 2016.- La quiropráctica no es sustitutivo al tratamiento médico contra el cáncer, ni pretende serlo. La quiropráctica no cura enfermedades, como bien lo expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define la quiropráctica como la “profesión sanitaria que se ocupa del diagnóstico, el tratamiento y la prevención de los trastornos del sistema neuromusculoesquelético, y de los efectos de dichos trastornos sobre la salud en general”.

Relacionar la quiropráctica con las pseudociencias es un error, fruto del desconocimiento de la profesión quiropráctica en nuestro país, donde todavía no está reconocida como profesión sanitaria, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud y la inmensa mayoría de países de nuestro entorno sí lo hacen.

En la actualidad, en España hay más de 260 quiroprácticos pertenecientes a la Asociación Española de Quiropráctica. Todos ellos se han formado en universidades extranjeras, así como en los centros universitarios españoles Madrid College of Chiropractic (MCC) y Barcelona College of Chiropractic (BCC), donde son necesarios cinco años de estudios superiores y un curso de prácticas posterior para ejercer la profesión.

El tratamiento quiropráctico no es un remedio a las enfermedades, pero sí existe amplia evidencia, incluyendo revisiones Cochrane, sobre su capacidad para aliviar dolores crónicos, a la vez que mejora la función y calidad de vida de los pacientes. Desde la Asociación Española de Quiropráctica, nunca ha habido constancia de que ningún quiropráctico asociado haya recomendado abandonar un tratamiento oncológico ya que, de ser así, esa actitud sería sancionada por el colectivo según estipula el Código Deontológico al que se adhieren todos ellos.

Estos son algunos de los conceptos sobre la quiropráctica que pueden resultar de especial interés:

  • La quiropráctica es la tercera profesión sanitaria de atención primaria en el mundo, con más de 30 millones de pacientes. Como tal, los quiroprácticos colaboran con el resto de profesionales sanitarios como un integrante más del equipo.

  • Existen numerosos artículos científicos publicados en revistas médicas indexadas que reconocen la eficacia del tratamiento quiropráctico, así como su seguridad e inocuidad.

  • En algunos países de nuestro entorno, el quiropráctico está integrado en el sistema público de salud.

  • La quiropráctica todavía no es profesión sanitaria en España ni ha sido objeto de regularización, a pesar de estar reconocida como profesión sanitaria por la Organización Mundial de la Salud y tener carácter sanitario en la mayoría de los países desarrollados del mundo. Entre ellos, Italia, Francia, Portugal, Inglaterra, Finlandia o Estados Unidos.

  • El principal objetivo de la AEQ es conseguir regular la profesión, así como combatir el intrusismo y, en última instancia, defender el derecho de los ciudadanos a recibir cuidados quiroprácticos ejercidos por profesionales cualificados.

Más información:  prensa@quiropractica-aeq