Uno de los beneficios directos de la quiropráctica es actuar sobre el sistema nervioso. El sistema nervioso es el encargado de controlar el sistema inmunológico. Hoy en día existen carreras como la de Neuroinmunología y Psiconeuroinmunología en las cuales se estudian la relación entre el sistema nervioso y el inmune. Esta relación es tan cercana como importante. A continuación te voy a explicar cómo funciona el sistema inmunológico.

¿Qué es el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es responsable de muchos procesos en el cuerpo. Como muchos sabrán, se encarga de rechazar el ataque de los microorganismos capaces de destruir nuestro cuerpo. De hecho, estos microorganismos nos atacan constantemente. Pero, ¿sabías que si te cortas con un cuchillo tu sistema inmune es responsable de limpiar la herida y comenzar el proceso de cicatrización? Nuestro sistema inmune también es el responsable de producir una inflamación tras recibir un golpe.

Uno de los casos que veo con normalidad en mi consulta es el de las hernias de disco. El sistema inmunológico se encarga también de nuestra recuperación ahí.

Por medio de la metáfora podríamos decir que el sistema nervioso, con lo que trabaja la quiropráctica, es el capitán del ejército (nuestro sistema inmune).

Actualmente existen diferentes estudios que sitúan la mejoría del sistema inmunológico en una persona que está siendo tratada con quiropráctica. Se habla de un sistema 2 veces más eficaz cuando se trata con quiropráctica al paciente. El estudio demuestra un efecto positivo en los ajustes que se realizan a personas con estrés. Además demuestra que los ajustes tienen un efecto de protección y prevención ante personas sanas, especialmente las personas con un alto nivel de estrés emocional y/o fisiológico.

Existe otro estudio que habla sobre la reducción de la inflamación que se produce tras un ajuste quiropráctico. Recuerda que la reducción de la inflamación era algo de lo que se encargaba el sistema inmune. El sistema inmune a su vez, es controlado por el sistema nervioso, donde trabaja la quiropráctica. Esto sirve para demostrar la eficiencia de la quiropráctica.

La filosofía del enmascaramiento

A menudo muchos enfermos, sobretodo en España, acuden a centros de salud donde los médicos les recetan paliativos. Se recetan medicamentos que no están diseñados para sanar sino para mitigar el dolor o, como suelo decir, para enmascarar síntomas. Algunos medicamentos no sólo mitigan el efecto de la enfermedad (el dolor, la tos, la congestión nasal, etc.) sino que también desactivan parte de nuestras defensas. Esto hace que invirtamos más tiempo en curar la enfermedad y le mandamos un mensaje a nuestro sistema inmune. Cada vez que tomamos medicamentos paliativos le decimos que no es el encargado de defendernos de los virus, bacterias, curar lesiones como dolores de espalda o hernias de disco.

La quiropráctica defiende un concepto de salud basado en la salud integral. Mejorar nuestro sistema nervioso, que haga reaccionar de manera más rápida y más eficaz a nuestro sistema inmune.

La conexión de nuestro sistema inmune y nuestro sistema nervioso es muy importante y la quiropráctica mantiene al sistema nervioso en forma. Consecuencia de esto, también ayuda a mantener nuestro sistema inmune en forma.

No sé cuántos pacientes escucho decir que se resfrían menos que antes y se sienten fuertes y llenos de energía. El cuerpo humano se comunica y relaciona consigo mismo y trabajar sabiendo esto es una gran ventaja.

Por Ryan Cevola, quiropráctico

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