Recientemente ha sido publicado el informe anual de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), permitiéndonos conocer que en el 2016 en España la tasa de incapacidades temporales ha aumentado un 15% respecto al año anterior. La repercusión económica que tienen estas bajas se distribuye entre las empresas, mutuas y la Seguridad Social, produciéndose una pérdida del 6% del PIB anual equivalente a unos 62.000 millones de euros. Debido a las incapacidades la Seguridad Social deja de percibir 5.500 millones de euros y las pérdidas de las aseguradoras son de más de 330 millones de euros cada año.

Según datos ofrecidos por AMAT, la cifra de trabajadores que solicitan la baja laboral se sitúa en torno a los 4 millones y medio, de los que 880.000 no acuden a su puesto de trabajo ningún día del año. La patología que presenta una mayor incidencia entre los trabajadores es el dolor lumbar, con el 13% del total de las incapacidades, provocando una pérdida del PIB de alrededor de 8.000 millones de euros.

Una revisión coordinada entre la Facultad de Medicina de Harvard y el “Instituto Mercer Health and Benefits” de San Francisco analiza distintos estudios en Estados Unidos y Europa sobre el coste-efectividad del tratamiento quiropráctico en el dolor lumbar. El estudio coincide con el Informe AMAT en que los dolores lumbares son muy comunes, ya que de hecho en el año 2002 el 36% de los estadounidenses manifestaron haber tenido algún tipo de molestia lumbar en los 3 meses anteriores. También establece que el 85% de los afectados por dolor lumbar tiene algún tipo de recaída en algún momento de su vida, por lo que el gasto relacionado con dolores lumbares fue en 2008 de 85 billones de dólares en Estados Unidos solamente. Además, el “Global Burden of Disease”, mayor estudio epidemiológico global publicado hasta la fecha, ha concluido recientemente que el dolor lumbar es la primera causa de discapacidad en el mundo.
Existen diversas aproximaciones terapéuticas para el manejo del dolor lumbar. Muchas de ellas combinan los tratamientos clásicos de la medicina alopática con intervenciones complementarias de carácter conservador. Entorno a la mitad de los afectados por dolor lumbar en EEUU acuden al quiropráctico ya que existe un gran número de estudios que evalúan la efectividad del tratamiento quiropráctico para esta dolencia. Dichos estudios concluyen que el tratamiento quiropráctico es tan efectivo como el resto de terapias y que la quiropráctica combinada con otras acciones, como el ejercicio físico, es más efectiva que otras terapias para paliar el dolor de lumbar.
Distintos estudios científicos incluidos en la revisión de Harvard concluyen que el coste económico de los tratamientos quiroprácticos es inferior al de los tratamientos exclusivamente médicos. Estos estudios aseveran que las personas que disponen de tratamiento quiropráctico en su póliza de seguro ven reducidas las hospitalizaciones y las intervenciones quirúrgicas relacionadas con el dolor lumbar, disminuyéndose considerablemente su periodo de convalecencia.

La revisión incluye un estudio de la Universidad de Los Ángeles California (UCLA) sobre el consumo de fármacos en pacientes con dolores en la columna vertebral, cuyas conclusiones establecen que el consumo de fármacos es un 27% superior entre los pacientes que emplean únicamente terapias convencionales frente a los que reciben únicamente tratamiento quiropráctico. De este modo, los pacientes que usan únicamente terapias convencionales ven aumentando el coste de su tratamiento en gran medida.
Por otro lado, en Europa, el estudio UK Back Pain Exercise and Manipulation Trial (BRAM Trial) financiado por el Gobierno Británico y realizado con más de 1000 pacientes en 2004, estableció que el tratamiento quiropráctico tienen un elevado coste-efectividad, añadiendo valor al tratamiento convencional tanto a los 3 como a los 12 meses.
La revisión concluye que la quiropráctica tiene un gran coste-efectividad en el tratamiento de dolores lumbares y cervicales. En el caso del dolor lumbar el tratamiento quiropráctico, comparado con el cuidado médico tradicional, genera un ahorro de 75 $ por paciente al año, mientras que en el caso del dolor cervical el ahorro alcanza los 302 $ por paciente y año. Por tanto, la utilización de la quiropráctica en el tratamiento de problemas lumbares y cervicales serviría para ahorrar grandes importes tanto a empresas y mutuas como a la Seguridad Social, reduciendo tanto los periodos de tratamiento y de días de ausencia del puesto de trabajo, como los propios costes del tratamiento.