Hoy hablaremos de cómo los ajustes quiroprácticos periódicos nos ayudan a mejorar nuestra calidad de vida y por qué la quiropráctica tiene un alcance mayor que simplemente el dolor de espalda, de cuello o lumbar.

Oímos con frecuencia la frase: “me he acostumbrado al dolor”, “después de tanto tiempo es algo habitual y normal en mi vida”.

Muchas de estas personas, en el pasado, han tenido que hacer esfuerzos en el trabajo, han sufrido alguna lesión o simplemente no han tenido suficiente información sobre cuáles son los hábitos de vida saludables. Información con la que sí contamos hoy en día.

Intentamos comer mejor, hacer deporte de manera continuada, beber agua, entre otras muchas cosas que sabemos son beneficiosas para nuestro organismo.

Y además de todo esto, ¿qué más podemos hacer?. Aquí entra en juego lo que consideramos  uno de los requisitos indispensables en el bienestar de cualquier persona: cuidar la columna vertebral.

Nos sometemos a revisiones oculares, dentales, etc. En algunas ocasiones, es durante esta visita cuando nos informan de la presencia de caries o algún otro problema, que ha estado presente aunque de manera latente, sin provocarnos síntomas, y que si no lo solucionamos puede dar lugar a complicaciones.

Pero, ¿Cuántos de nosotros pensamos en cuidar nuestra columna vertebral?. Hay un hecho objetivo y es que: solo tenemos una columna vertebral y nos debe durar toda la vida, por lo tanto, ¿Por qué no le prestamos más atención?. ¿Cuántos se han sorprendido al saber que su columna no estaba tan bien como pensaban?. ¿Cuántas personas se han realizado alguna vez una revisión quiropráctica?.

Nuestro objetivo es ayudar a mejorar la calidad de vida de cada persona a través del cuidado quiropráctico y concienciar sobre la importancia de mantener una columna vertebral sana debido a la influencia que tienen sobre nuestro organismo los 24 huesos que la constituyen.

La columna vertebral está formada por 24 vertebras que la convierten en una estructura flexible. Gracias a ella podemos movernos en diferentes direcciones para hacer todas las actividades del día a día.

Esta estructura, junto con el cráneo, ejerce de caparazón para el sistema nervioso, formado por el cerebro, la médula espinal y los kilómetros de nervios que salen de ella y que transmiten los impulsos nerviosos desde el cerebro hacia órganos, músculos y glándulas para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente.

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Cuando alguna de estas 24 vértebras pierden su posición o alineación correcta con respecto a las demás, lo llamamos subluxación vertebral. Estas subluxaciones suelen aparecer como consecuencia de esfuerzos diarios, tensión muscular, golpes, malas posturas o estrés, entre otras. Interfieren en el envío de los impulsos nerviosos, alterando el adecuado funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Si la columna no está sana, el organismo se vuelve más susceptible a lo que llamamos malestar.

Por este motivo, sabemos que el alineamiento de la columna vertebral es fundamental para conseguir que nuestro cuerpo trabaje adecuadamente.

En resumen: recibir cuidado quiropráctico de forma periódica ayuda a mantener sana la  columna vertebral y mejora nuestra calidad de vida.

Por Centro Quiropráctico Belén Pagán

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