El latigazo cervical es una lesión que suele asociarse a los accidentes de tráfico, especialmente a aquellos que suceden cuando otro coche impacta contra el nuestro desde la parte trasera.

Pero no es el único caso en el que esto sucede.

Vamos a analizar primero en qué consiste esta lesión. Si te interesa este tema, sigue leyendo.

¿Qué es el latigazo cervical?

El latigazo cervical ocurre cuando se produce un movimiento rápido que lanza el cuello y la cabeza primero hacia atrás y después hacia delante.

Este movimiento supone que la columna cervical sufre un elevado y repentino estrés en su estructura que no puede asumir y entonces se produce la lesión de los tejidos blandos o del hueso. Con lo cual,  la lesión se produce debido a un rápido movimiento de hiperflexión e hiperextensión del cuello.

Como decía antes, el caso más habitual en el que sucede esta lesión es el de un coche que nos golpea desde la parte de atrás. Pero no es el único.

También puede suceder mientras practicamos algún deporte como el esquí, el patinaje o la hípica, en saltos en caída libre como el paracaidismo o el puenting, es decir, en aquellas actividades que supongan fuerzas extremas de aceleración y deceleración aplicadas en la columna cervical.

Por ello, este latigazo cervical se conoce también como síndrome de aceleración – deceleración.

 

Síntomas del latigazo cervical

 

El primero y más importante es el dolor en el cuello. El dolor tiene un amplio rango, es decir, puede ir desde un ligero hormigueo hasta algo absolutamente incapacitante.

Puede producirse asociado al movimiento del cuello, tanto de forma lateral como hacia delante y atrás.

Otros síntomas que es posible que se presenten son la limitación del movimiento y rigidez, la inestabilidad del cuello y dolores de cabeza o de la parte superior de la espalda y hombros.

La rigidez se produce cuando intentamos girar la cabeza para mirar hacia atrás por encima de los hombros.

Los dolores de cabeza pueden sentirse desde la base del cráneo e irradiarse hacia la frente

Además el paciente puede quejarse de adormecimientodebilidad u hormigueo que se irradia desde el hombro hacia la mano.

En ocasiones los síntomas no se presentan desde el primer momento. Quizá no se empiecen a sentir hasta pasadas 24-48 horas del accidente, dependiendo del estado físico del paciente y de la violencia del movimiento sufrido.

 

¿Cómo se produce la lesión?

 

Para explicar el mecanismo de la lesión, voy a poner como ejemplo lo más habitual, un accidente de tráfico.

El proceso de este latigazo cervical depende de diversos factores, incluyendo el ángulo en que se produce la colisión.

Vamos a analiza las fases que ocurren en este caso:

 

  • El impacto sucede desde la parte trasera, por lo que el asiento se moverá hacia delante. La columna deberá entonces soportar una fuerza muy elevada que comprime la columna cervical hacia la cabeza.

 

  •  El tórax continúa moviéndose hacia delante junto con el asiento pero la cabeza ya se ha despegado del reposacabezas. La columna cervical pierde temporalmente su lordosis natural, es decir, su curvatura habitual de C. La compresión de las vértebras puede producir en este momento lesiones del disco intervertebral, de las carillas articulares o de otras estructuras del cuello.

 

  • La cabeza entonces vuelve hacia atrás y se golpea contra el asiento que continúa en aceleración. Al extenderse a tanta velocidad hacia atrás se puede producir lesión de los tejidos blandos de la parte delantera del cuello.

 

  • Entonces la cabeza rebota contra el asiento y es lanzada de nuevo hacia delante. El cuerpo se sujeta mediante el cinturón de seguridad pero el cuello se flexiona rápidamente mientras la cabeza va hacia delante. En este momento es cuando los tejidos blandos de la parte trasera del cuello pueden lesionarse.

 

Recuperación después de la lesión

 

El proceso de recuperación depende de muchos factores, no es algo estándar en todos los casos sino que varía según las circunstancias personales.

La gravedad del daño producido influye en la evolución, así como la edad del paciente y su estado físico en el momento de producirse el accidente.

Es importante tratar las lesiones desde el primer momento ya que el retraso en el tratamiento puede ser causa de una peor evolución.

 

Prevención del daño

 

Me interesa tratar aquí otro aspecto de este tema.

Hablar sobre prevención en este caso suele suponer medidas de seguridad vial encaminadas a la prevención de los accidentes. Pero quiero hablar desde otro nuevo enfoque. La posición de nuestra cabeza y la postura que llevemos en el coche en el momento del accidente puede suponer diferencias en el daño producido.

La postura de la cabeza adelantada con los hombros encorvados hacia delante mientras vamos en el coche puede provocar una lesión mayor en caso de latigazo cervical.

Si nuestra musculatura extensora de la espalda esta fuerte, podrá sujetar la columna en buena posición.

Para prevenir daños mayores, es vital que la situación en que se encuentran los huesos y las articulaciones sea la correcta. Esto se consigue manteniendo la tensión y la fuerza de la estructura muscular.Este sistema debe ser estable para que la postura de la columna cervical proteja además los vasos sanguíneos, médula, músculos, tendones y vértebras del cuello.

Echa un vistazo a esta radiografía.

radiografía cuello

Al estar sentado de forma relajada, la columna cervical presenta una lordosis natural. Cuando la cabeza se encuentra adelantada, se produce habitualmente una flexión en la parte inferior de la columna cervical y una hiperextensión de la zona superior.

Si ocurre el latigazo cuando la columna se encuentra en esta posición inestable, la zona superior es más vulnerable a lesiones de las articulaciones y la parte inferior más propensa a las lesiones del disco. Esto se debe a que en esta posición, el cuello es incapaz de compensar el rápido movimiento de extensión .

Tampoco debemos olvidar que el cuerpo trabaja como una unidad por lo que esta cifosis antinatural de la zona cervical puede originarse en un desequilibrio de la posición de la pelvis. Tanto si la pelvis se encuentra demasiado inclinada hacia delante como hacia atrás, puede ser necesario que la columna torácica compense esta posición creando la cifosis.

Después es importante evitar la inmovilidad de las articulaciones por un tiempo prolongado, ya que esto puede conducir a que el músculo se debilite y aumente la rigidez.

En casos en los que no existan lesiones graves, puede ser beneficioso comenzar cuanto antes con ejercicios que mantengan la alineación del cuerpo, mejorando la fortaleza de la musculatura y el equilibrio postural.

De todos modos, es imposible generalizar ya que cada caso puede necesitar un tratamiento diferente y realizado en momentos distintos.

Por Quiropráctica Agote