Tras el anuncio por parte de los Ministerios de Sanidad y Ciencia del “Plan contra las Pseudoterapias” y la desinformación generada, la Asociación Española de Quiropráctica se ve en la obligación de realizar la siguiente Declaración Institucional:

  1. La Organización Mundial de la Salud (OMS)1 define a la Quiropráctica como profesión sanitaria independiente de cualquier otra y no como una terapia ni como una pseudoterapia.
  2. La Quiropráctica está reconocida como profesión sanitaria en la mayoría de países Europeos, como Portugal2, Francia3, Italia4, Suiza5, Bélgica6, Dinamarca7, Suecia8, Noruega9 o Reino Unido10, así como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda.
  3. La formación de un quiropráctico de la AEQ es universitaria, con una duración mínima de 5 años a tiempo completo (300 créditos ECTS)11. En países Europeos se imparte como formación oficial en centro de prestigio como las Facultades de Medicina de la Universidad de Zurich12 o la Universidad del Sur de Dinamarca13.
  4. El quiropráctico es un experto en la columna vertebral y su relación con el sistema nervioso. El tratamiento quiropráctico consiste en intervenciones conservadoras basadas en evidencia, particularmente el ajuste quiropráctico (manipulación vertebral), la educación del paciente e intervenciones sobre el estilo de vida.
  5. El uso de estas intervenciones para los trastornos de la columna vertebral, está avalado por evidencia científica de la máxima calidad14, como concluyen múltiples revisiones incluyendo las de la prestigiosa colaboración Cochrane15,16,17.
  6. Según el macroestudio “The Global Burden of Disease”, dichos trastornos son actualmente la primera causa de discapacidad global, por delante de depresión, cáncer de mama o diabetes18.
  7. Los servicios quiroprácticos se recomiendan en la serie de artículos “Low back pain” de The Lancet19 y en las guías de práctica clínica danesas20, canadienses21, del European Spine Journal22, American College of Physicians23 o la Global Spine Care Initiative24, entre otros.
  8. La AEQ respalda la investigación científica, facilitando financiación y recursos para el desarrollo de trabajos de alta calidad en colaboración con instituciones de reconocido prestigio, como la Fundación Jiménez Díaz25 o la Universidad de Alcalá de Henares26.
  9. La AEQ defiende y promueve entre sus miembros el ejercicio de la Quiropráctica basada en la evidencia científica y centrada en el paciente, en consonancia con el modelo biopsicosocial de salud.
  10. La AEQ garantiza el máximo rigor y ética profesional, mediante la implantación entre sus miembros de la norma de calidad UNE-EN 16224 “Servicios sanitarios proporcionados por quiroprácticos”, dictada por el Comité Europeo de Normalización y ratificada por AENOR27, 28.
  11. La AEQ insta al Gobierno de España a regular la Quiropráctica como profesión sanitaria, con el fin de eliminar para sus ciudadanos la inseguridad jurídica y barreras al acceso a un servicio sanitario esencial, de calidad y basado en la mejor evidencia científica.

La Asociación Española de Quiropráctica (AEQ), constituida en 1986 con el beneplácito del Ministerio de Sanidad, es la única entidad que agrupa y representa en España a los quiroprácticos con formación universitaria, acreditada por el Consejo Europeo de Educación Quiropráctica, según las directrices del Espacio Europeo de Educación Superior.

Puedes descargar la declaración institucional de la AEQ, así como las referencias a las que hace mención este atículo aquí: Declaración Institucional AEQ.