¿Qué es la escoliosis?

La escoliosis es una curvatura anormal de la columna vertebral. Cuando vemos la columna, lo habitual es que esta se encuentre recta y centrada en la espalda. En el caso del paciente de escoliosis, la columna forma una curva lateral que puede tener forma de C o de S.

radiografía de columna con escoliosis

Para evaluar la curvatura de la columna y poder seguir su evolución, tradicionalmente se mide el ángulo de Cobb. Para realizar esta medición se utiliza una radiografía. En ella se eligen la vértebra inicial y final de la curva y se trazan líneas perpendiculares a las mismas.El punto donde se cruzan estas líneas crea un ángulo que determina la deformidad de la columna y que se emplea para medir su evolución.

En la consulta, contamos con un escáner que, sin emitir radiación, crea una imagen en 3D de la columna y realiza un análisis óptico de medición de la postura. Este escáner nos sirve de referencia para observar la evolución de la curvatura.

¿Cuáles son los síntomas que hacen sospechar una escoliosis?

En principio, puede que sea una simple sensación. Alguien del entorno o la misma persona tiene la sensación de que la camisa o la chaqueta no ajusta en su sitio, de que parece mal colocada. También es posible observar una asimetría en la columna cuando vemos a la persona en la playa, con la espalda descubierta.

En los casos de escoliosis más severos, pueden aparecer otros síntomas como problemas al caminar, debido a que la curvatura anormal de la columna provoca cambios en la alineación de la cadera, creando alteraciones del paso.

También nos podemos encontrar con una columna más rígida, ya que la curvatura de la escolisis produce pérdida de la flexibilidad característica de la columna.

Se pueden producir rotaciones en la caja torácica como consecuencia de la rotación de la columna que pueden traer problemas respiratorios. Incluso podrían aparecer patologías cardiacas por el mismo motivo. Si el corazón no está bien ubicado en un tórax rotado, no funcionará de forma correcta.

Tampoco debemos olvidar el dolor, la inflamación y la sobrecarga de los músculos, además de problemas psicológicos por la no aceptación de la deformidad de la espalda.

La escoliosis puede aparecer en cualquier parte de la columna, a cualquier altura. Esto nos llevará a clasificarla como lumbar, dorsal o cervical. Según donde se encuentre la curva, los síntomas también pueden variar.

¿Qué causa la escoliosis?

En muchos casos, la escoliosis se califica de idopática, es decir, de causa no conocida. Pero en ocasiones, la causa se conoce. Estos casos son los estructurales y los no-estructurales. Las escoliosis no estructurales son por causas congénitas, parálisis cerebrales, distrofias musculares… problemas de salud que provocan que la columna se curve.

La escoliosis estructural es aquella en la columna se ve curvada pero puede funcionar con normalidad. Estos casos pueden deberse a desequilibrios posturales. También puede aparecer escoliosis en edades avanzadas, generalmente por problemas degenerativos y una estructura mal alineada mantenida en el tiempo.

escoliosis en niños

 

Suele ser habitual que la escoliosis se diagnostique en la infancia o en la adolescencia, en los momentos de picos de crecimiento. La escoliosis diagnosticada entonces, suele continuar en la edad adulta.

 

¿Cómo pueden ayudar a la escoliosis los ejercicios posturales?

 

En los casos de escoliosis estructural, relacionados con una mala alineación de la estructura, existen desequilibrios pélvicos que pueden mejorar con un menú de ejercicios personalizados. Estos ejercicios adaptados a la situación personal, están orientados a corregir la posición corporal a la vez que fortalecen la musculatura.

Los problemas provocados por una musculatura débil son muchos. Si los músculos encargados de realizar el movimiento no funcionan bien, habrá otros que tomen el relevo. Los movimientos resultantes serán compensatorios, es decir, tendrán que contrarrestar el déficit.

En estos casos, es necesario fortalecer los músculos propicios para cada movimiento.

Gracias al escáner y a un análisis personal, podemos indicarte los ejercicios que ayudarán a mejorar tus problemas de espalda y de otras zonas de tu sistema musculoesqulético.

Es muy importante recordar aquí que debes realizar tu menú de ejercicios a diario si quieres conseguir mejoras. Tu implicación personal es lo más valioso del tratamiento. La constancia es vital en este caso.

Por Quiropráctica Agote

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