¿Cuántas veces te he hablado en este blog de la mala postura y de los problemas provocados por ella? Muchas, muchísimas. Una mala postura puede ser la responsable de dolor de espalda, pero también de molestias y problemas en otras partes del cuerpo, a veces por desequilibrios pélvicos o de hombros.

En el post de hoy quiero hablarte de algunos malos hábitos que van a crear una mala postura y cómo evitarlos para minimizar problemas.

Pasar horas sentado inclinado hacia delante

 

Este es el mal de nuestros días. Pasar horas y horas en una silla trabajando hace que nuestra musculatura se debilite. Nuestro cuerpo no está diseñado para estar todo el día delante del ordenador, con la cabeza inclinada hacia delante y los hombros redondeados.

sentado en mala postura

 

En esta postura, mantenemos la columna torcida en mala posición. Provocamos que la pelvis se incline en una posición antinatural que llevará a otros desequilibrios, perdemos la curvatura lumbar natural en nuestra columna, producimos cifosis en la columna torácica, redondeamos los hombros y miramos hacia abajo al ordenador dejando la cabeza colgando. La próxima vez que te sientes frente al ordenador, comprueba si esta es tu posición.

Cuando mantenemos esta posición durante horas, día tras día, provocamos pérdida de flexibilidad en la musculatura flexora de la cadera, ya que estos músculos no cambian de postura mientras sigamos sentados. Además, la musculatura extensora de la espalda, tan importante para mantenernos en posición erguida, pierde fuerza y la columna se colapsa hacia delante.

Tienes que evitar pasar demasiado tiempo sentado, es vital para tu salud.

¿Cómo lo arreglo?

Sé consciente de tu cuerpo mientras estés en la silla, no dejes que caiga y pierda la posición. Esfuérzate por sentarte recto, creando un arco en la zona lumbar y llevando los hombros y la cabeza hacia atrás.

No pases horas seguidas sentado, levántate, busca excusas para moverte y cambiar de posición de manera frecuente.

Y realiza ejercicios que te ayuden a corregir tu postura y fortalezcan la musculatura. En eso, si quieres, podemos ayudarte. Consúltanos.

 

Mirar hacia abajo mientras usas el teléfono

 

Otro de los problemas de nuestra sociedad: todo el tiempo que pasamos mirando a la pantalla de nuestro teléfono es tiempo que estás con la cabeza colgando, tirando del cuello hacia abajo.

En el blog tengo un artículo sobre los problemas del cuello y la tecnología. No somos conscientes de los problemas que produce esta mala postura mantenida en el tiempo.

cabeza adelantada

 

Entonces, ¿qué hago?

Cuando utilices tu teléfono, procura mantenerlo a la altura de los ojos para evitar inclinar la cabeza. Y, por supuesto, cuanto menos tiempo pases mirando a la pantalla, mucho mejor. Enseña a tus hijos con el ejemplo. Los jóvenes están empezando a sufrir los efectos del llamado “text neck”.

Cargar peso solo en un lado del cuerpo

 

Llevar un bolso pesado colgando siempre del mismo hombro o acarrear el maletín de tu ordenador siempre con la misma mano puede provocar desequilibrios posturales.

Es muy habitual que esa extremidad que se encarga de llevar el peso presente un hombro más bajo y a menudo adelantado, lo que produce una rotación anormal de la columna. Si esto se mantiene en el tiempo, el riesgo aumenta. Y provoca que los desequilibrios del brazo se trasladen a otras zonas del cuerpo como la pelvis o las piernas, generando molestias y dolores.

¿Qué debo hacer?

 

Cambia de brazo, sé consciente de las actividades que realizas y trata de usar ambas extremidades por igual. Y, si puede ser, equilibra el peso y emplea los dos brazos al mismo tiempo.

 

Hacer lo mismo todos los días

 

Si a diario realizas las mismas actividades en las que empleas todo el tiempo los mismos músculos, el cuerpo pierde, por falta de uso, capacidades motoras.

Lo mismo sucede cuando haces ejercicio a diario, siempre el mismo. Imagina que te dedicas a correr durante una hora todos los días. Y ese es el único movimiento que haces entre las horas que pasas sentado en el trabajo y las que pasas sentado en casa en tu tiempo de ocio. Esa hora que has dedicado a correr, ejercitando siempre los mismos músculos, también está ayudando a provocar desequilibrios y malas posturas.

¿Cuál es la solución?

 

Es importante realizar muchas actividades diferentes durante el día. Muévete todo el tiempo.

El cuerpo puede realizar innumerables movimientos y es necesario que utilicemos todo nuestro sistema musculoesquelético. De otro modo, lo que estaremos creando serán músculos demasiado desarrollados y, por contra, otros que han perdido por completo su fuerza por falta de uso.

 

Llevar zapatos

 

Quizá te suene un poco raro pero la mayoría de los zapatos impiden el movimiento normal del pie. Esto interfiere con la postura y causa estragos en el cuerpo en forma de desequilibrios, lesiones y dolores.

Los pies son el soporte del cuerpo y una base inestable provoca que sea necesario realizar movimientos compensatorios con músculos que no son los indicados. Como ya he explicado en otras ocasiones, esto puede causar muchos problemas, entre ellos una mala postura.

zapatos estrechos responsables de mala postura

 

Los zapatos estrechos son responsables de deformidades en los dedos del pie ya que no tienen espacio suficiente para expandirse y crear una base amplia que soporte bien el peso del cuerpo. Cuando son demasiado rígidos, no dejan que las articulaciones se muevan con libertad y esto debilita la musculatura de pie y pierna. Los tacones, además, provocan que todo el peso del cuerpo se desplace hacia delante y se apoye únicamente en la punta.

Y, ¿cómo cambio eso?

 

Trata de andar descalzo el mayor tiempo posible para permitir que el pie se mueva libremente y que los dedos dispongan de suficiente espacio.

Cuando ir sin zapatos no sea posible, búscalos planos, con suelas mínimas, que imiten el movimiento del pie descalzo.

 

Practicar un único deporte

 

Esto es especialmente problemático en los deportes que utilizan un único lado del cuerpo como el tenis o el golf, por ejemplo. Aunque la mayoría de los deportes crean desequilibrios si se practican en exclusiva. El tenis contribuye a desarrollar una de las extremidades superiores mucho más que la otra. El fútbol provoca que ambos fémures roten hacia el exterior. El ciclismo crea una flexión exagerada del tórax.

Todos los deportes practicados de forma repetitiva, sin añadir ejercicios posturales que compensen el desequilibrio que crean, corren el riesgo de provocar lesiones.

¿Qué hago para arreglarlo?

 

Practica distintos deportes y actividades. Realizar los movimientos que implican deportes diferentes supone trabajar sistemas musculares variados. Esto evita lesiones y ayuda a desarrollar el cuerpo en conjunto, aportando equilibrio a tu sistema musculoesquelético.

 

Estado mental y actitud en el día a día

El estrés, los agobios, el pesimismo… pueden influir en tu postura. Cuando te sientes desanimado sueles inclinar la cabeza hacia abajo al tiempo que redondeas tus hombros hacia delante. Esa es una postura típica de decaimiento. La columna torácica se curva hacia delante y se produce cifosis. Mira este artículo sobre lo que tu postura dice de ti.

¿Cómo consigo sentirme mejor?

 

Busca actividades que cambien tu estado de ánimo negativo, evita el estrés en la vida diaria.

El estrés es un mecanismo del cuerpo para proteger en momentos de peligro, pero en nuestra sociedad se ha convertido en una forma de vida permanente que afecta de forma negativa a tu salud en muchos aspectos y tu postura es uno más de ellos.

Realizar actividades que te calmen y te ayuden a conectar con tu interior, como la meditación, son muy recomendables.

Salir a caminar también te ayudará a sentirte mejor. Estar en contacto con la naturaleza y realizar ejercicio te ayudan a mejorar tu ánimo ya que liberan endorfinas. En este artículo te hablo sobre los beneficios del ejercicio en el estado de ánimo.

 

 https://www.quiropracticaagote.com/2018/02/mala-postura/