Han pasado 10 años desde que el Madrid College of Chiropractic, perteneciente al Real Centro Universitario Escorial – Maria Cristina, abrió las puertas para empezar con sus estudios de Quiropráctica. Por este motivo el pasado 30 de septiembre se organizaron una serie de conferencias y talleres a cargo de quiroprácticos de renombre y probada experiencia. Fueron muchos los alumnos, tanto antiguos como actuales, quienes mostraron su total participación desde primera hora de la mañana. Hubo charlas, conferencias, intercambio de opiniones y se compartieron las experiencias vividas en esta última década de aprendizaje. Uno de los momentos más memorables tuvo lugar en  la entrega del premio por parte del rector, D. Marceliano Arranz, al veterano Dr. Glen Heese, como reconocimiento por los servicios prestados a los Estudios de Quiropráctica durante todos estos años. Heese quiso mostrar su sorpresa hacia el galardón con las siguientes palabras: “Me siento muy honrado tras recibir esta mención. Formar parte de una universidad que genera quiroprácticos con semejante potencial y profesionalidad, es un auténtico reconocimiento en mi trayectoria”. También quiso hacer referencia a los jóvenes quiroprácticos y como éstos habían captado muy bien la verdadera idea de lo que representa la quiropráctica. Concluyó añadiendo que ese talento es el mejor legado que puede dejar esta institución. Tras sus palabras, fue muy evidente la relación de cariño que tuvieron los alumnos hacia Glenn Heese, quien ha sido tutor de casi todos lo graduados.

Por otra parte también estuvo presente la formación, destacando un curso sobre la técnica sacro-occipital, a cargo del Dr. Jonathan Howat.

Cabe señalar la intervención de parte del Padre Provincial Miguel Ángel Orcasitas, quien estuvo presente desde el inicio del proyecto que dio origen a estos estudios. Acompañaron la intervención la Dra. Belén Sunyer y el Dr. Juan Elizalde, seguidos por el presidente de la AEQ y Coordinador de la Formación Clínica del MCC, el Dr. Carlos Gevers, quien destacó en su presentación por mostrar las fotos del primer día de clase de los alumnos de la primera promoción, recién llegados al centro y con todo un futuro quiropráctico por delante.

El encargado de finalizar la intervención fue el jefe de estudios, Ricardo Fujikawa, quien realizó un discurso cargado de emotividad. “Me sentí feliz al ver que hemos podido construir algo bonito y de calidad, que cuento con un profesorado “top” y que hemos logrado semejante reto en estos 10 años”, manifestaba Fujikawa. También realizó una mirada al futuro analizando los objetivos que se podrían alcanzar en los próximos 10 años.

Un día para el recuerdo donde se pudo evidenciar la unión de profesionales que mostraron su total apoyo a una profesión maravillosa, la quiropráctica.